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Drogas, juventud y salud social

 

La problemática del uso de drogas es una cuestión de salud social y por ello debe ser tratada desde la salud y no desde la mera penalización. Las políticas públicas deben estar orientadas a instituir los recursos para la atención, prevención e inclusión de los chicos que atraviesan conflictos con los estupefacientes. De allí la construcción y el fortalecimiento de ciento cincuenta Centros Preventivos Locales de Adicciones (CePLA) como espacios de contención en los que se realizan distintas actividades de formación, de concientización y de recreación

 

Por Ronaldo Wright*

(para La Tecl@ Eñe)

En la anterior edición de La Tecl@ Eñe cerramos nuestra nota (“Jóvenes trabajando por los jóvenes”) expresando que la drogadependencia no es tan sólo una cuestión de salud mental, sino esencialmente de salud social. Precisamente, hoy la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) se encuentra trabajando con un grupo de diputados, a los efectos de  presentar un proyecto de ley que transparente —y haga legal— lo que ya existe a partir del fallo Arriola de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

 

En esa causa judicial se dispuso que el consumo de estupefacientes en el ámbito privado —y sin ostentación a terceros— esté protegido por el art. 19 de nuestra Carta Magna. No se trata de alentar la ingesta de drogas ya que, si es adictiva, debe ser tratada, pero desde la salud y no de la mera penalización. Más allá del alboroto  periodístico que se ha desatado en estas semanas —con diversidad de opiniones—   destacamos la importancia que un proyecto de estas características sea debatido en el  Congreso Nacional, en donde pueda analizarse en profundidad.

 

Máxime porque la mayoría de los involucrados son nuestros pibes y jóvenes, con sus vidas en riesgo. Así, también hay equipos estudiando el modo de establecer algún tipo de regulación referida a la publicidad que promueve la venta de medicamentos y alcohol. Además, hay que avanzar sobre el narcotráfico, pues allí está el gran problema  y no en los adolescentes consumidores. No es cuestión de perseguir sólo a mulas y pequeños dealers. La idea central es que la población tome conciencia y poder lograr un cambio cultural profundo, que obviamente requiere tiempo y esfuerzo. 

 

Siguiendo en esa línea de acción,  la SEDRONAR acaba de presentar la Diplomatura de Operador Socioterapéutico, que se dictará en conjunto con la Universidad Nacional Arturo Jauretche. Una primera etapa está orientada hacia los directores y el personal de las Casas Educativas Terapéuticas (CET) y de los Centros Preventivos Locales de las Adicciones (CePLA). Sin embargo, se prevé que las próximas ediciones estén abiertas a todos los miembros de la comunidad, pues el fin es seguir preparando  a profesionales para el abordaje y el tratamiento de los consumos problemáticos de sustancias.

 

Los graduados de esta diplomatura se hallarán capacitados para desempeñarse en las comunidades, en los barrios y en los grupos en situación de riesgo social y derechos vulnerados. Y también en las instituciones y en las organizaciones no gubernamentales que aborden esta difícil y compleja temática. Como venimos diciendo desde hace un tiempo atrás, se trata de trabajar allí donde están los pibes que nos necesitan como miembros de la sociedad. Tarea que hay que abordar desde los valores expresados en las cinco vocales, a saber: Apertura, Entrega, Idoneidad, Optimismo y Unidad.

 

Asimismo, el Area de Estrategias Preventivas en el Ambito Educativo de la SEDRONAR festejó el pasado mes de septiembre —junto a más de 400 jóvenes— el Día Nacional de la Juventud, haciendo talleres de reflexión y sensibilización sobre el consumo de drogas con chicos y chicas de más de treinta escuelas secundarias del Municipio de Morón. Cabe recordar que aquel día nació en memoria de la trágica Noche de los lápices, en la cual varios militantes y estudiantes que pedían por el boleto estudiantil fueron secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura cívico-militar.

 

Otra buena noticia en relación a nuestra juventud es que, en el marco del Programa Recuperar Inclusión, se inauguró hace pocos días la primera CET - Casa Educativa Terapéutica en la localidad santafecina de Granadero Baigorria. Estas casas brindan  acogimiento y cobijo en procura de mitigar el consumo de drogas y alcohol, promoviendo acciones de restitución de los derechos a la vida, la salud, la enseñanza y el trabajo. Dicho abordaje se realiza por medio de cinco ejes fundamentales: la contención, la educación, la recreación, la terapia y la capacitación de agentes.

 

Las políticas públicas deben estar orientadas a instituir los recursos para la atención, prevención e inclusión de los chicos que atraviesan conflictos con los estupefacientes. De allí la construcción y el fortalecimiento de ciento cincuenta Centros Preventivos Locales de Adicciones (CePLA) como espacios de contención en los que se realizan distintas actividades de formación, de concientización y de recreación. El ánimo es dar impulso a la creatividad y al pleno desarrollo tanto cultural como artístico y deportivo, en pos de un futuro mejor y menos exclusivo para nuestros pibes y adolescentes.

 

De lo que antecede se desprende el interés de incentivar la participación juvenil en la mayor cantidad de espacios comunitarios y, a partir de ahí, continuar pensando en comunión las diversas herramientas para emprender la cuestión de las drogas. La ingesta de sustancias nocivas es una problemática multicausal que atraviesa a toda la sociedad y que, por tanto, requiere del compromiso de todos. Desde la SEDRONAR se interpela a los jóvenes como potenciales agentes de prevención, entendiéndolos como  actores claves y esenciales que también pueden comprender y ayudar a sus pares.

 

*Psicólogo Social - Abogado - Docente - Escritor                                                                                                                                    

Contacto: www.ronaldowright.com

 

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